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¿Pueden los sordos aprender a leer de verdad?

He visto demasiados sordos fracasar en sus intentos de aprender a leer. Creo que hay varias razones para este fracaso, y he hablado en este blog de algunos antes. Pero hoy me gustaría hablar más que nada en las creencias de las maestras y las estudiantes, sobre el aprender a leer.

En breve, la maestra no cree que el sordo va a aprender a leer bien, y el estudiante sordo, tampoco lo cree. (Recuerde Ud. que estamos hablando en general; gracias a Dios, hay excepciones.)

¿Por qué es así? Bueno, es así, porque no han visto ejemplos de sordos que han logrado aprender a leer. La maestra cree en teoría que sí, el sordo puede aprender, pero en realidad, no lo cree. Lo mismo con el estudiante sordo: el ve sus compañeros fracasando, y cree que sería imposible aprender.

¿Cómo se puede cambiar este actitud?  Bueno, primero diría que hay que tener un método adecuado para la enseñanza de la lectura. Si Ud. ha leído mucho de este blog, ya sabe que mi preferencía es Español Complementado (o La Palabra Complementada). Pero aquí quiero hablar menos del método de EC, y más de otras cosas.

Primero, la sociedad le dice al niño sordo, que es bruto, que no puede aprender. El sordo entiende este desde pequeño. Los mismos padres del niño sordo no creen que puede aprender. Muchas veces me han traído un sordo para inscribirlo en la escuela. La mamá dice, --Es muy intelligente. ¡Sabe amarrar los zapatos!

Pero cuando veo un niño oyente de ocho años que sabe amarrar los zapatos, no lo llamo intelligente. Cualquier niño de ese edad debe saber eso. La madre me está mostrando que ella lo cree casi increíble que su hijo ha aprendido algo tan sencillo como amarrar los zapatos. No me está contando de su inteligencia de su niño, sino las esperanzas bajas de ella.

Pues, el niño crece con la sociedad que no cree en su inteligencia, ni sus posibilidades de aprender, más con su propia familia que tampoco espera mucho de él. Si todos los días de su vida, la gente le trata como si fuera estúpido, va a creerlo por fin.

Hay varios niveles de este entre los padres. Algunos reconocen que sus niños sí, son inteligentes, pero no tanto como para aprender las cosas que aprenden sus hermanos oyentes.

A dos madres he hablado acerca de una hija sorda que debe estar en la escuela, y me dieron la respuesta que hay solamente un par de zapatos que comparten la sorda, y su hermana oyente. Por eso, solamente una puede ir a la escuela. En su mente, mandar a la oyente a la escuela es la mejor inversión.

No necesito hablar más. Uds. que son sordos y los (sordos y oyentes) que trabajan en la  educación de sordos ya saben como es.  La pregunta es, ¿cómo se puede cambiar esta situación?

Lo he visto pasar. He visto hasta una comunidad entera cambiar su opinion después de ver el progreso de los estudiantes en una escuela de sordos. Recuerdo bien al empezar la escuelita, que la gente pasaba, y viendo los niños sordos en el patio en el receso, pararon a mirarlos como si fueron animales en el zoológico, y hasta adultos se burlaron de ellos. Despúes de un par de años, muchos de ellos, siendo analfabetos ellos mismos, tuvieron vergüenza, y una nueva respeto para los niños, al ver su progreso. Los mismos padres vieron que los niños, aunque sabían poco todavía, les habían pasado en su abilidad de escribir.

Otra vez, ¿cómo se puede cambiar la situación? Primero que nada, la maestra necesita creer que sea posible que sus estudiantes sordos  aprendan a leer. Y lo es. Año tras año de fracasar le ha quitado el deseo, tal vez, de intentar en serio a enseñar la lectura. Aquí tengo que decir que año tras año ha usado el mismo método que no funciona. Pues, intenta con otro método. Y si ese fracasa, sigue con otro, y otro y otro, hasta que encuentras un método que funciona. Busca por el internet los estudios sobre la lectura de sordos. No debe rendirse nunca, porque es posible, no solamente que el sordo aprenda a leer, pero que hasta el sordo pueda disfrutar a leer.

1. La maestra tiene que creer que el sordo puede aprender a leer.
2. La maestra tiene que convencer al sordo que es posible que aprenda.

La segunda es difícil también, porque el sordo tiene tanto tiempo observando a otros sordos que tampoco saben leer. Tal vez tiene ya años en la escuela intentando sin éxito. Él tiene la influencia negativa de la sociedad, y hasta su familia que creen que no es muy inteligente.

Lo que él necesita ahora, es un poco de éxito. Es decir, Ud., maestra, tiene que enseñarle a leer en pasitos pequeños. Demasiado veces he visto la maestra escribiendo un párrafo con por lo menos 50 palabras nuevas, esperando que el estudiante va a comprenderlas hoy y recordarlas mañana. ¡Es imposible! Pero si Ud. empieza con algo sencillo, el estudiante puede sentir más capaz dentro de poco tiempo.


1. La maestra tiene que creer que el sordo puede aprender a leer.
2. La maestra tiene que decirle al sordo que es posible que aprenda.
3. La maestra tiene que proveer algunas actividades de lectura sencillas donde el niño no puede fracasar.
4. Invita a sordos que sepan leer, a visitar la escuela, para ser ejemplos de la posibilidad de aprender, si conoce algunos.

Uno de los mejores ayudas en convencer al sordo que pueden aprender la lectura, es conocer a sordos que lo saben. No siempre hay sordos adultos que saben leer, que pueden  presentar a sus estudiantes, pero si hay, aprovecha de ellos. No solamente presenten sordos hipoacúsicos, porque los sordos saben la ventaja que tienen; sino presentan sordos que les parecen--profundos, severos, y los que se hicieron sordos antes de aprender a hablar.

Recuerdo una vez que estabamos practicando algun vocabulario, con la clase de primero. Llegó un sordo de otro país, y me vino a visitar en la escuela. Yo le propuse que leyera todas las palabras que estabamos estudiando. ¡Los estudiantes no lo pudieron creer, que las sabía! Nunca habían visto a un sordo que pudo leer. Él les dijo que ellos, también, pudieron aprender a leer. Quedaron mucho más impresionados por lo que él les dijo, que por todo que yo, un oyente, les habían dicho.



1. La maestra tiene que creer que el sordo puede aprender a leer.
2. La maestra tiene que decirle al sordo que es posible que aprenda.
3. La maestra tiene que proveer algunas actividades de lectura sencillas donde el niño no puede fracasar.
4. Invita a sordos que sepan leer, a visitar la escuela, para ser ejemplos de la posibilidad de aprender, si conoce algunos.
5. El estudiante empieza a creer que es posible aprender a leer, porque la maestra lo ha convencido, y porque ha tenido algunos éxitos ya.

Esta se trata de una cosa que se llama auto-eficacia. Buscalo en Google si quiere. Lo he visto en acción. Es importante para el aprendizaje. 

¿Pueden los sordos aprender a leer? No cabe duda. ¿Pueden aprender a leer con los métodos que han fracasado por más de 30 años? ¡Claro que no! pero pueden aprender. 



3 comments:

Anonymous said...

Peggy Blevins said...
This comment has been removed by the author.
Peggy Blevins said...


Meli, gracias por su comento. (Disculpe, que ¡lo borre sin querer! Mándalo de nuevo si quiere.)

Hacerse sorda a los 10 años quiere decir que ya sabía el español al hacerse sorda. Eso le dió una gran ventaja que no tiene la mayoría de los sordos.

Su ex marido no sabia español, porque se hizo sordo antes de aprender a hablar, o tal vez nació sordo. Por eso, el dijo cosas como ...ve cocina agua mi.... tu bajar coje pan....llaves donde?....

Eso es Lenguaje de Señas (LS) excelente, no un español malo. Son dos distintas lenguas.

La meta ahora en la educación de sordos es enseñar a los sordos hacerse bilingues, sabiendo español ademas de las señas si gustan. Antes, los educadores intentaban a borrar todo el LS a favor de español. Ni reconocieron que era lengua propia. Gracias a Dios, que las cosas están cambiando por fin.